Ballena
Señalaría partes de mi cuerpo desnudo
y cambiaría el nombre por el que las conoces,
dirías mi cuerpo
con palabras que se usan en caseríos.
Las lenguas cooficiales se relegan
a lo privado y nada lo es más que tu cuerpo
en tu boca, otra lengua
que te enseñaría si me fuera propia.
No es así.
Se mi nombre,
querer, sí, algunos números,
baserri, ondo.
El euskera en mi boca
es una ballena varada por generaciones.
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A mesa puesta
La teoría económica
de quien resuelve el sistema
sin pensar en quién pone los platos,
y quién se sienta a mesa puesta.
Llevan el orden del mundo,
migas ajenas en las manos,
las condiciones de vida en las entrañas,
quienes sirven los platos.
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Desbordar el poema
Este poema tiene que ser un poema,
puedo hablar
sobre la ratio profesor/alumno
de la pública,
las filas de personas
esperando una bolsa de comida,
las guerras, los niños que faltan,
y los que no son hijos de nadie.
Si al empezar a escribir
cierro demasiado los puños
hasta que no cabe el lápiz,
los ojos dejan de brillar de poesía,
y se entrecierran,
si aprieto los dientes
se convertirá en otro manifiesto,
a veces la realidad
no cabe en el poema.
Edurne Batanero
Las posibilidades
La imprenta

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