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viernes, 16 de enero de 2026

BIENES DE MARI LUZ ESTEBAN EN EL MANIFIESTO DE LAS MUJERES VIEJAS

 






bienes



tenía desplegadas sus cosas

por toda la casa


unas pocas joyas en un caja de madera,

el collar que le regalaron sus colegas en la jubilación,

unos pendientes buenos, el anillo con la esmeralda que

[le regaló nuestro padre,

la mantilla que había llevado a misa

y los pañuelos con sus iniciales bordadas

encima de los camisones de encaje


todos sus muertos descansaban en paz

bien rodeados de parientes y amigos

en la caja de colacao gris metálica

donde guardaba recordatorios y fotografías en blanco y negro


los manuales de los electrodomésticos y las facturas

se iban acumulando en el cajón de la cocina,

las recetas y notas pequeñas

escritas con letra de maestra

esparcidos por aquí y por allá,

y la cafetera italiana


el jarrón de cristal y la planta gigante

de hojas verdes que dura todavía,

las novelas de Ana María Matute,

Carmen Martín Gaite y Agatha Christie


la vajilla que compraron al casarse,

las agujas de punto de hierro, ovillos viejos de lana,

manteles y servilletas de punto de cruz


ahí vivo yo, en el regazo de todos esos objetos




Mari Luz Esteban

El manifiesto de las mujeres viejas


La oveja roja






jueves, 15 de enero de 2026

ENTREVISTA A MÍ MISMO DE ÁNGEL GUINDA EN POEMAS PARA LOS DEMÁS

 





ENTREVISTA A MÍ MISMO




¿Quién ha sido Ángel Guinda?

Un poeta perfectamente inútil

que defendió la poesía útil.


¿Qué sabe de Ángel Guinda?

Perdía la razón por las mujeres,

el vodka con naranja y el gintónic.


¿Cómo era Ángel Guinda?

Vitalista y alegre. O pesimista,

triste. Frágil, activo, generoso.


¿De qué era partidario Ángel Guinda?

Del placer, de la paz, de la felicidad:

es decir, de poner patas arriba el mundo.


¿Pasiones de Ángel Guinda?

El rock, el rap, el fútbol y los toros,

los cementerios, la velocidad.


¿Los vicios de Ángel Guinda?

El tabaco y el sexo, el hachís y el alcohol,

el café y estallarse el corazón.


¿Qué amó y odió Ángel Guinda?

Amó la luz y el imposible. Odió

las dictaduras y a los pusilánimes.


¿Dónde acaba Ángel Guinda?

Cerca del horizonte, donde sigue la vida.

Donde empieza el Moncayo, allá, en Trasmoz.




Ángel Guida

Poemas para los demás


Olifante



miércoles, 14 de enero de 2026

RESUMEN DE WISLAWA SZYMBORSKA EN POESÍA COMPLETA

 






RESUMEN




Job, probado en cuerpo y hacienda, maldice su destino humano. Eso es alta poesía. Llegan sus amigos y rasgándose las vestiduras discuten la culpa de Job ante los ojos del Señor. Job clama que él fue justo. Job no sabe por qué el Señor la ha tomado con él. Job no quiere hablar con ellos. Job quiere hablar con el Señor. Aparece el Señor en un carro de viento, y ante el llagado hasta los huesos elogia su obra: los cielos, el mar, la tierra y los animales. Y en particular a Behemot, y muy especialmente a Leviatán, bestias que llenan de orgullo. Eso es alta poesía. Job escucha; el Señor habla de algo diferente, porque es su voluntad hablar de algo diferente. Así es que rápidamente se humilla ante Él. Ahora los eventos se suceden deprisa. Job recupera los asnos y los camellos, las ovejas y los bueyes multiplicados por dos. La piel recubre su cráneo desollado. Y Job lo permite. Job lo acepta. Job no quiere estropear la obra maestra.




Wislawa Szymborska

Poesía completa


Traducción de Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Katarzyna Moloniewicz


Visor


martes, 13 de enero de 2026

DOS POEMAS DE ROBERTA MARRERO EN DERECHO A CITA

 






Vivir es una agresión.


Porque necesito la identidad como un arma, para igualarla

al arma con que la sociedad me amenaza.


Voy a mi máquina de escribir como podría ir a una

ametralladora.

SUSAN SONTAG




XLI




Escribir es

mi manera viva de suicidio.


Escribir es

mi manera sagrada de prostitución.


Escribir es

mi manera íntima de pornografía.


Escribir es

mi manera profana de martirio.


Escribir es

mi manera vestida de desnudo.


Escribir es

mi manera carnal de armadura.


Escribir es

mi manera ruidosa de silencio.


Escribir es

mi manera cicatriz de la herida.


Escriba su nombre aquí:

__________________________________



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Ya no se hacen ofrendas, de toros o de ovejas, mas a

cambio, ay, un sacrificio humano.

GOETHE




LXII




De pequeña

mi padre tenía un pajarito en una jaula.


Estaba en el balcón.


Un cernícalo forzó los barrotes y lo devoráo.


En esa casa hay una lápida que dice:

Aquí

murió un pájaro para ser libre.

Aquí

perdió Roberta su inocencia.




Roberta Marrero

Derecho a cita


Continta me tienes


lunes, 12 de enero de 2026

TRES POEMAS DE JUAN F. RIVERO EN RAÍZ DULCE

 





POR UN INSTANTE



Pienso en la idea infantil

de la felicidad,

ese amasijo blanco

en que se forman

las primeras raíces de esperanza.


Es una tarde sencilla de junio;

bajo la curva serena del cielo

el mundo sueña

una transformación.


En Ciudad Lineal

los niños juegan de las manos

de sus padres. Los viejos callan, quietos,

y los miran

como si los tratasen de entender.


No demasiado lejos

alguien

salta al vacío

y,


por un instante,

vuela.




4 de septiembre de 2026



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EL BOSQUE DEL DOLOR



Si en el inmenso bosque del dolor

naciese un árbol

sembrado en otra vida, hace ya mucho,

por mí,


si el implacable ascenso

de la memoria

se truncara y volviesen

los fantasmas que he sido,


si me fuera algún día

sin las palabras puestas

y aunque llamaseis no os supiese contestar


recordad que hubo un tiempo

en el que fui feliz


y en que amé como un niño todas estas cosas

en su camino hacia la destrucción.



1 de noviembre de 2026



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VIENTOS DE MARZO



Solo, frente al balcón,

viendo al viento agitar

estas ramas cargadas

de flores,


comprendo

la tristeza profunda

de primeros de marzo,

cuando el mundo, rendido

es obligado a alzarse

y revivir.




Juan F. Rivero

Raíz dulce


Epílogo de Chus Pato


Candaya