jueves, 30 de enero de 2014

TEMPRANO ÁRBOL VIEJO


Zorroza, septiembre de 2012 por Pablo Müller


«vida entera dentro del tiempo para aspirar a memoria.»

Eduardo Milán

 

 

Temprano — árbol viejo — lluvia que llegó

de noche — los bancos mojados del parque

— y sentado escribir —

— la niña con la pistola en la mano —

los ojos de ayer negando la vista — alguien

que se acerca con el miedo.

 

el murmullo frío

de los motores de la carretera

cercana — el perro que ladra

poco y despacio.

— la mujer con el insomnio antiguo —

 

Y con la niebla los pájaros acordando

la conversación de la mañana,

las novedades del día

y su borroso pensamiento,

vivimos —

 

Loiola, 15 de septiembre de 2013 Lantzarte, 22 y 25 de diciembre de 2013, 30 de enero de 2014


viernes, 24 de enero de 2014

LAS LUCES DE COLORES DE DICIEMBRE


Luces de colores de diciembre en Mondejar por Pablo Müller


« Junto a la cama, un cartel anuncia en inglés:

Hay algo mejor que hacer realidad tus sueños.

Hacer realidad los de los demás…»

Roger Wolfe. Disociados

 

Las luces de colores de diciembre asustan

a las noches

y los recuerdos de los viejos huyen

— no hay lugar para los pensamientos antiguos

y los lentos —

hay en cada habitación nueva

vieja de hotel lejos una enseñanza

— tapada —, ¿la reconoces? Espera

— está más lejos del viejo que olvida

y viaja a la demencia

— está más lejos de las bombillas

de colores, — estrellas tontas de diciembre

en la inconsciencia.

 

Mondejar, Guadalajara, el 17 de diciembre de 2013
Lantzarte, el 22 y el 25 de diciembre de 2013, y luego el 24 de enero de 2014

domingo, 19 de enero de 2014

UNA NOCHE DE AMOR HACE UNIVERSO


Loiola, noviembre de 2013 por Pablo Müller



«Una noche

de amor hace universo»

Aurora Luque

A Conchi

He visto un árbol grande y frondoso hecho de palabras

tú me has traído, he visto a mi ancestro delante del árbol,

tú me lo has mostrado, y he visto su deseo de llenarlo de palabras, tú me has traído, no las tenía

he visto palabras que unen árboles y personas que caminan entre ellos, tú y yo, sin palabras, no faltan, tranquilas, con silencio,

he visto mi corazón y era el mar grande llegando a la playa, tú me has traído, contigo contando la arena de domingo,

he visto mis pulmones y eran los bosques grandes de mi niño, del tiempo de helechos y pájaros, tú has traído ese canto y esa risa,

he visto un aeropuerto y alguien que decía adiós y os he visto a todos y he llorado de alegría,

soy un lugar de paso,

soy el rastro del agua de enero entre los árboles de memoria,

soy la piedra del fondo del arroyo

y pregunto si soy agua

y tú las manos que la remansa.

Una noche de amor hace universo, tú haces universo.
 

martes, 14 de enero de 2014

POR LA PUERTA DEL DISNEYSTORE ENTRA EL DESRATIZADOR


Centro comercial diciembre de 2013 por Pablo Müller


«Todos los negocios del mundo

se reducen a uno sólo, Antonio,

robar a los pobres.»

Antonio Orihuela

 

Por la puerta de la Disneystore entra

el desratizador con cinco kilos de rodenticida

y una bolsa para recoger los cadáveres

de los ratoncillos muertos.

 

jueves, 9 de enero de 2014

LOS TRECE LIBROS DEL AÑO TRECE



Sábado de diciembre de 2013 por Pablo Müller


«OFRECIMIENTO: tengo presente

el último agujero

dentro de mis tripas

llevaba un mundo viejo                 (que no era tuyo)

brindo por los hombres y mujeres

que van soltado lastre.»

Gsús Bonilla

 

«Fracasar mejor, aconsejaba Samuel Beckett. Vivir bien quiere decir – en buena medida – saber perder: eso sí, sin ninguna complacencia en la derrota, sin ninguna poética del perdedor.»

Jorge Riechmann


 
 

http://casimiroparker.wordpress.com/libros/como-liberar-tigres-blancos/Como liberar tigres blancos de Isabel García Mellado. «siempre por
si acaso / piernas muy blancas atraviesan inviernos llenos de trenes / una niña que tiembla en las voces que huyen» Algunas palabras suenan en silencio y ocupan toda la extensión del recuerdo y sin lugar donde quedarse las otras palabras oscilan entre el columpio y el monedero, domingo, el único día que se lleva por nombre, entre el motor del coche que arranca y el grito alegre de un niño. 

http://bailedelsol.org/index.php?option=com_booklibrary&task=view&id=589Brazos, piernas, cielo de Isabel Bono. «podría decir noche / donde
oscuridad / manos donde oscuridad / tú donde oscuridad / decir tú donde noche / tú donde manos / imposible no arder» No a los sabios, de rodillas, el tiempo es parte de la duda con la que despierto, en las semillas de la noche se dejan los secretos, el secreto, ya lo sabes, es el inaguantable dolor.

El título de un sueño de Héctor Hernández Montecinos. «el lenguaje es el único don / heredado de los muertos» «El poeta toma conciencia de su poema cuando ya no existe. Ninguno de los dos.» «El verso y el arado tienen el mismo origen.» «La página es el nacimiento de las sensaciones: ramas que ven a lo lejos el fuego,» La página es la sombra de un árbol. El poder dice que los árboles son objetos sujetos a la propiedad y salvo excepciones puedes ser cortados, triturados, a su pesar. La página que queda niega esa muerte. 

Porción del enemigo de Enrique Falcón. «mi otra mano en mi hijo / tiembla con la edad que aguardan los hombres / y no hay muerto que no tenga su muerto apretado, / ni su duda de arista / ni su alivio inasible» El sacerdote Johann Gruber con número de identificación 43050. Gruber el alemán puso fábrica en Burceña, aún queda la esquina del ajustador, mi abuelo. Hay que escribir poemas cuanto tenemos hijos. Hay hijos en todos los poemas. 

Cuadernos de guerra de Raúl Zurita. «canten — seguían diciéndonos — canten y canten» La guerra en la mejor prueba de que no hay dios, rugido de mar y del destierro. Un destierro hacia abajo: sótano, pozo, zulo, puerta de seguridad, silencio. A la noche se encienden las fogatas y comienza, en otra parte, el murmuro de los generadores de gasoil, aún en la desgracia hay clases: los últimos verán el resumen de los partidos de futbol mientras aplauden las ametralladoras. En el norte de Bosnia no hay playas, ni mar por donde marcharse. 

Destrucción de algunos tópicos sobre lo incierto de Elena Román. «No llegarán tiempos mejores: / el tiempo no tiene plural / pues siempre es uno / y está sólo.» El tiempo es uno y está solo, cobija el dolor — justo cuando comienza a ser un pensamiento, el último ladrido del perro del vecino, el loco que come pasteles, los últimos, entre la algarabía de los niños sin sombra, las últimas tardes largas del año, no querrán dormir — temen que la cara se les borre cuando sueñan,— temen la voz de las mañanas del invierno: qué tiempo curo qué a quién sin el abrazo confuso. 

aMoremachine (poemas de claradehuevo) de Gsús Bonilla. «TODXS NUESTRXS HIJXS VACIXS: eme / soñó ser madre / en su sueño / acunaba una piedra / ¿hay algo más duro / qué interrumpir un sueño?» Durante este tiempo has acunado lastre. Es la lealtad la que te lo permite. Eres leal cuando amas. La lealtad es el vínculo, la cuidas para los que llegan, los que se van yendo no la precisan. Es su legadosueño. 

Fracasar mejor de Jorge Riechmann. «Uno aprende equivocándose. ¿Aprende a no equivocarse? No. Aprende a equivocarse mejor.» Limpiar las palabras del ruido viejo. Un sonido de millones de años: el mar contra la playa, en ocasiones el murmullo del motor de un coche, un sonido de cien años. Un año sabático sin lenguaje, sólo con el mensaje del mar, ola, arena, viento y la risa de los niños. 

Praga de Manuel Vázquez Montalbán. «Cuando pague mis deudas / y entierre a mis muertos / ya seré viejo / me lo dirá el frio cierre / del mar hasta mi cuello / el último poniente de un verano / la piel que pide abrigo de toalla / en cada deuda perdí tiempo / en cada muerte memoria de mi / sin nadie que me cuente / el porqué de mis sombras / quedaré a vuestra merced /  mis bien pagados acreedores» Primero fue la deuda. Luego se hizo el dinero para pagarlas. Primero fue el sonido de la lluvia en algunas piedras. Luego se hizo la poesía. Luego se hizo un anuncio en televisión. 

Noche sin clausura de Laura Giordani. La clarividencia de estos versos: «No bastará con la poesía: habrá que tener además / los huesos livianos de los pájaros.» «¿Dónde la palabra para desatar la vida?» «muerte de mala muerte, tenaz muerte diaria,» Y mientras nieva en las ciudades del norte despierto tuyo. Huyo al lugar donde estamos antes de vivir. Cielo nocturno. Las estrellas: los libros de los muertos. 

Limbo y otros poemas de Ada Salas. «La soledad. / El muro / en que viene a parar todo lenguaje.» «Un punzón atraviesa la placenta del mundo» «Una roca molida / entre/ las mandíbulas / del corazón. / (Deletrear / allí / el canto tartamudo de la muerte.)» «Ahora voy a sentarme muy / cuidadosamente en la cuneta voy / a arrancarme los ojos / y voy a ver el sol» Los soldados serbios enterraban las minas antipersona en las cunetas. A la espera de los conductores de los camiones de ayuda humanitaria, que paraban a mear. 

Desalojos de Miriam Reyes «No lo siento por ti lo siento / por nosotros: / alguien que nos amaba ha muerto.». Dar nombre a las cicatrices de los vientres de las madres. El ejercicio de irse, el fracaso y el conocimiento. Cuerpo sin sonido. Cuerpo imagen del silencio. Una memoria donde se mata. «Apenas nada apenas nunca apenas / tu mano fue cediendo al sueño / y otra vez quedamos esparcidos / por las baldosas del hospital el parking del tanatorio / y el mármol de tu nicho. / Por primera vez y última: nosotros.» 

Pobreza de Viktor Gómez. «menos mal que aún nos queda poesía en zulos celdas y túneles» Agujero aguardo. El libro que no existía. Encerrado en piedra. A la espera de la dinamita. Mi tío abuelo perdió un brazo en la explosión de uno de sus cartuchos. Mi hermano hoy trabaja en la fábrica que fundara Alfred Nobel. Hace esa dinamita. Juan Carlos Mestre lleva mecha y cerillas en sus palabras, en las acuarelas con las que da las gracias. «para ganarse en el beso / —inextinguible, irreformable— / la memoria               los barrios liberados» 

Trece libros para el año trece. Trece momentos para trece meses, incluyendo el que nos falta, el necesario para el silencio. Trece veces gracias.

 

sábado, 4 de enero de 2014

ANIMALES PERDIDOS O NO SE PUEDE VIVIR SIN AMOR

Entre Zaragoza y Madrid el 21 de noviembre de 2013 por Pablo Müller




«Días que oxidan

que enervan que duelen

 
y saudade profunda

en esta yerma capital del frío.
 

Mi vida en la penumbra

aún huele a ti
 

aún huele a ti.
 

Y mi perra y yo

aullando desesperadamente

a la luna.

 
Recuerdo ahora

ciertas palabras del Cónsul

en Bajo el volcán

 
One cannot live

without love.
 

Y unos versos

de Pablo Casares
 

Tantas formas

hay de vivir

como de morir.

Pero sólo una

de sobrevivir:

resistiendo.

 

Justamente

en ello estamos.»
 

Vicente Muñoz Álvarez. Animales perdidos.

 

Vicente Muñoz Álvarez escribe Animales perdidos en tres actos: infierno, purgatorio y cielo, su itinerario con el amor.

No se puede vivir sin amar dice Malcom Lowry en Bajo el volcán.

Resistir para aguantarnos la vida como si fuera la ascua de un  trozo de carbón que nos llega del pasado: fuego de vida que quema, padre, madre y la pena, y la labor fuera evitar que se apague, — quemándonos, así es la vida que nos oxida —, y pasarle al hijo en su justo tamaño, peso, y medida, así más tarde sea el examen: la disección de ese resto entre la ceniza.

Como diseccionamos entre las cenizas que nos legaron.

Como si no fuéramos sino consecuencias de un momento de amor.

Hay que poner palabra al miedo, miedo asustado por el miedo mismo, en guardia, vigía del tiempo restante, tan pendiente de los que han sido antes que olvido son mi peso y mi salvoconducto.

Salvoconducto para animales perdidos.

Salud Vicente.

 
 

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