domingo, 30 de junio de 2013

EL PUNTO CIEGO ES UNA PARTE DEL OJO



Ojos, playa, en abril de 2013 por Pablo Müller


 

«El punto ciego es una parte del ojo.»

José María Cumbreño

 
 

¿Cómo se manifiesta el francotirador?
Con el silbido de la bala, un siseo suave y sutil que apenas modifica la calma de una mañana, — Maglaj, marzo de 1995 —

Nada que ver con la explosión del mortero verbenero y brusco, como una carcajada bruta inapropiada.

No, el sniper es ruin.

Es ruin.

Una mañana junto al hospital, — en esta esquina no puede alcanzarnos, ahí, — señala a cuatro o cinco metros, — ahí sí llega.

Es lo mismo correr. Siempre alcanza a alguno.

Hay que dar la vuelta rodeando la mañana

y a cualquier mes de marzo.

 

miércoles, 26 de junio de 2013

FEBRERO EN ZARAGOZA: DOS


Zaragoza y marzo por Pablo Müller


Dos

 

La empresa de seguros más grande de Zaragoza es alemana. El río Ebro, sin ir más lejos, es austriaco, hasta el Pilar es propiedad de una empresa de capital riesgo radicada en Luxemburgo. No ha trascendido. No interesa.

 

Pablo Müller viajó en febrero a Zaragoza, se alojó en un hotel alto y triste, revisó el cabecero de la cama y el colchón por si había chinches al acecho, olfateó el aire rancio del ambientador del cuarto. Pablo Müller pretendía descubrir si ocultaba insecticida.
 
Pablo Müller se sentó, por un rato, en la sala de reuniones de la empresa de seguros más grande de Zaragoza y sonrió a 230 kilómetros por hora.
 
Algunos despachos dan vértigo. El mismo nombre despacho da vértigo. Le sale poder por cualquiera de sus letras. Resolver. Abreviar. Concluir. Enviar. Vender. Despedir. Hasta matar. Hay que usar la palabra despachar con mucho cuidado. Hace daño.
 
Pablo Müller prefiere los dormitorios a los despachos, aunque el dormitorio esté en un hotel alto y triste y en Zaragoza.
 

jueves, 20 de junio de 2013

DECIR ADIÓS A LA CASA


Casa en la calle Zabalbide, Bilbao, mayo de 2004 por Pablo Müller



 

«En Bosnia

encontrar un vaso de grappa

es incomparablemente más difícil

que encontrar la muerte.»

Izet Sarajlić

 

 

Decir adiós a la casa,

a las habitaciones y sus rincones,

a las soledades y a los domingos,

al dolor y a su extraña alegría que le sale de los dentros

adiós,

saber,

que otra gente ocupará tu espacio

como antes a otra se lo ocupaste

y borrará tus restos y el olor

de tus cigarrillos y tus enfados…

 

Frente a esas casas me paro

levanto la vista

y siendo irrefrenables deseos

de subir a tocar la puerta.

 

Un día compraré dos

botellas de aguardiente, una

la beberé para reunir ánimos, la otra

la ofreceré al habitante nuevo,

para celebrar juntos todas las mudanzas:

las terminadas y las que nos quedan.
 
 
 
 
 
 
Sarajevo de Izet Sarajlic
está publicado por
Valparaíso Ediciones.
 

 

 

 

miércoles, 12 de junio de 2013

Cómo liberar tigres blancos de Isabel García Mellado o los inviernos llenos de trenes



Tigre en julio de 2012 por Pablo Müller



 

«siempre por si acaso

piernas muy blancas atraviesan inviernos llenos de trenes,

una niña que tiembla en las voces que huyen»

Isabel García Mellado


 

el invierno, el tren y una niña

 

«después de recordar

cómo sonaban las casas de los padres»

 

el recuerdo se construye con un sonido, hay sonajeros en cada esquina

 

«de pronto la lluvia

y recuerdas que el cielo es una fotografía

igual que tú estás lleno de niños por dentro»

 

entonces ¿qué es una fotografía? puede ser un domingo, el abuelo más joven que lo que soy ahora.

 

«nadie es capaz de oír a nadie»

 

algunas palabras suenan en silencio y ocupan toda la extensión del recuerdo y sin lugar donde quedarse las otras palabras oscilan entre el columpio y el monedero, domingo, el único día que se lleva por nombre, entre el motor del coche que arranca y el grito alegre de un niño
 

«si pudiera salir de este mar»

 

en el mar está el abrazo líquido de la madre, la certeza del verano como un lugar sin error, no salimos, nos echan

 

«aprendimos que el frío

habita las palabras sencillas»

 

por eso nos asusta. ¿al hablar dejo el frío en la palabra? ¿es la palabra la que nos trae los fríos? y si es así, ¿lo hace para nosotros? y tú, al estremecerte ¿es dolor lo que acompaña al frío? ¿es miedo a la intemperie? ¿al ruido de la crueldad y su engranaje?

 

«desterrar las cárceles

es uno de los objetivos del amor»

 

horadan la tierra algunos roedores, hay insectos que conmueven, en todo caso, cuando la cárcel no derrumba el amor fracasa

 

«siempre hay un tú en cada cosa

porque a través de ti se escribe el mundo»

 

hierba frente a la ciudad, ciudades de lluvia, entender el silencio supone olvidar el significado de la última palabra, olvidar el recuerdo que parasita la última palabra, intuir la próxima, y su sucesivo silencio, intuir el recuerdo que se construye en la próxima, corregir el error sobreentendido, recurrir a la infancia donde se escuchó la primera voz, madre, y se decidió su significado, y su correspondiente alegría, como los motores de los coches de los sábados al arrancar.

 

la persona en la que resido fue la madre
 

 

En el viaje de febrero de 2013 por Pablo Müller

 

Cómo liberar tigres blancos de Isabel García Mellado está editado por Ya lo dijo Casimiro Parker

domingo, 9 de junio de 2013

LOS FERROCARRILES DE LÁGRIMAS NEGRAS



Hermanas, hacia 1949 del archivo de Pablo Müller


«la única sabiduría es el olvido.»

Antonio Gamoneda

 

Llegan los ferrocarriles de lágrimas negras

sobre las vías semejantes a los ríos de carbón

por los puentes de hierro livianos como alas de pájaro.

 

Son azules las calles de la ciudad de la mordaza,

entre los adoquines nos salen las malas yerbas,

junto a las aceras nos salen las yerbas buenas,

una mujer cuenta a sus seis hermanos muertos

cosas de la edad, dice antes de llorarles los olvidos

y los calcetines,

 

las tres hermanas vivas se encuentran

en la habitación del luto y miran despacio

a los hombres que se mueren,

a los hombres que están muertos

y cuentan

a la hermana ausente,

a las dos hermanas muertas,

como se llega a la madrugada hablando el idioma de las mujeres:

 

— en la cuneta de la carretera vieja

apareció el cuerpo fusilado junto al roble de la curva

nadie lo conoce y todos echan la culpa

a la guerra de los lejos,—

— hay un ferrocarril negro que pasa a los diez kilómetros justos del jornal de pobre,

a los diez kilómetros de senda de monte donde se quema la madera en las carboneras.—

 

Nos llega el viento que vuelve locos a los caballos,

en la huerta abandonada la paja se sale por los ojos

ajenos que no miran.

Las edades de los libros tienen los años cortos,

las edades de los panaderos tienen los años manchados de harina,

las edades de los alfareros tienen los años atrapados en la arcilla dura,

las edades de los jornaleros tienen los años con más paja que grano,

 

y nosotros tenemos los años que podemos.

 

Si alguien dice que llegan los ferrocarriles con lágrimas negras,

no le creas,

el que llora es el ferroviario y su aprendiz que acarrea

los carbones de los días y de las noches,

la legumbre humilde que cuece la lumbre del hambre antigua,

esa que nos olvidan fue refugio de la risa,

por muchas grietas que la juventud recuerde a carcajadas,

por muchos soldados acurrucados en los barracones de los jueves,

por muchas preguntas que hacen a los hierros de las gargantas,

a las nochestempestades que lamentan las madres

en los aguaceros de las locuras:

 

celebramos la palabra grande

la primera que dice madre.


jueves, 6 de junio de 2013

ESPERAS DE LA REBELIÓN UN NACIMIENTO


Noche de agosto en Pollos en 2004 por Pablo Müller


 
«— Dudas, te sientas al poniente a deshojar el día y piensas: “Vuelvo como el sol al mismo sitio”.

 
Esperas de la rebelión un nacimiento y de la esperanza el fin de la angustia, pero llega la tarde y lo ves caer, y vuelves a deshojar el día. »
 


 

Al final de cada día hay siempre una palabra distinta. En silencio. Palabra. El mismo sitio es una cama, una ventana, un espejo, un fregadero, donde te dejas, donde te despides, donde te encuentras, donde dejas el plato vacío, palabras. Se puede dudar de la presa, se puede dudar del precio, se puede dudar del peso de las miradas. Abres la puerta con la vianda y el salario. Crees en lo correcto. Hay tanta duda como palabra.
 

domingo, 2 de junio de 2013

AFTERHOURS DE UBERTO STABILE O EL AMOR ES LA MEMORIA DE LOS VENCIDOS


Puerta a la izquierda por Pablo Müller





   
Uberto Stabile abre el libro Afterhours con esta definición:
«la necesidad del arte
reside en la inconformidad
de los eternos olvidados,»
Un libro es un territorio sencillo y antiguo, un humilde artefacto de celulosa y tinta que guarda las paredes de algunas casas, que comparte sitio con ácaros y aire, con los insectos y las ganas de vivir. Hoy un libro es un superviviente.
Hacen muy bien la gente de L.U.P.I. los libros: lugares abiertos, donde el aire corre entre las páginas como en su bosque de origen, aire para la vida. Un libro conversación entre palabra y su vacío, el silencio, el ojo de la cerradura de la única puerta a la izquierda.
Luego hay que encontrar palabra con volumen y cuerpo para abrazar el vacío, el silencio, con la arquitectura que aparece cuando el poeta busca más allá de lo que ya está escrito.
Uberto Stabile acomete este trabajo desde la constatación de un sufrimiento «sé mi libro, líbrame de escribirte.” desde el diálogo de la duda y el convencimiento.
VI.
«tal vez no importa como hacer el verso
quizá importe más como retenerlo.»
Uberto practica en este libro la verdad modesta de las minúsculas.
XXVII
«concebido el plan
medidas las fuerzas
y calculadas las posibilidades
la estrategia es siempre
imprevisible.»
Uberto bordea los márgenes de las relaciones que construimos y su lenguaje.
XXXI
«todo crimen
ternura y dolor
toda ley.»
Uberto conoce el olvido como herramienta para vivir.
XXXII
«“todo puede olvidarse”
de todos los placeres
el más grande y desconocido
es éste.»
El necesario olvido cuando se comprende el para qué de los hechos y los sueños.
LIX
«el interior del sueño tenía marcas de haber sido visitado
marcas de otro tiempo que no le era extraño,
no había necesidad de poseer aquel recuerdo
tan solo la certeza de haberlo comprendido.»
En el mundo que nos toca el amor, se repite Uberto, son el relato que no poseen los vencedores.
LXXIX
«el amor – me repito – es la memoria de los vencidos.»
Tras la lectura, devuelto Afterhours a la estantería con los otros libros, se queda abierto al público en horario continuo como nos atina sabiamente Inma Luna en su introducción, para nuevas lecturas que lo conviertan en un nuevo libro.



Afterhours
Uberto Stabile
La Única Puerta a la Izquierda
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